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LA EDUCACIÓN QUE GENERA EL CAMBIO

Ya hemos llegado al ecuador del proyecto de Educación para la Salud en Senegal y son muchos los progresos que se pueden apreciar.

Tanto el equipo de trabajo como las alumnas están muy motivadas y satisfechas con el curso. Cada jueves se organiza la reunión de equipo para hablar de cómo fue la semana anterior y preparar el tema de la siguiente. Han mejorado muchísimo en tan sólo 5 semanas y van adquiriendo más confianza en sí mismos/as. El progreso se aprecia incluso en los propios barrios en los que se implementa el proyecto, donde los diferentes grupos de alumnas ya han empezado a organizar las limpiezas comunitarias con el material proporcionado por Radio ECCA.
¡Hasta la puntualidad se ha visto afectada positivamente, y eso es mucho decir en Senegal! Hay días que las alumnas llegan corriendo a la tutoría con miedo a que empiecen sin ellas. La mayoría llega con la mascarilla puesta y, si a alguna se le olvida, vuelve a casa rápidamente a buscarla antes de sentarse junto al resto. Es maravilloso ver el panorama de una tutoría cualquiera: señoras mayores de más de 60 años cogiendo un lápiz por primera vez en su vida, chicas jóvenes de unos 20 pocos ya casadas, mujeres embarazadas cansadas y con sueño pero con ganas de aprender cómo cuidar mejor de ellas mismas y de sus familias, bebés dormidos/as en las espaldas de sus madres que los/as arrullan hacia delante y hacia atrás para que no se despierten antes de que acabe la clase, niños y niñas pequeños/as sentados/as al lado de sus madres, pacientes y atentos/as a la tutoría o jugando.
En este artículo queremos dedicar un espacio especial a las mujeres rurales. Las mujeres en general, pero las mujeres rurales senegalesas en particular, que son las protagonistas del proyecto.


Ya lo dicen muchas canciones, la fortaleza de la mujer africana, de la madre africana. La mujer rural senegalesa es la primera que se despierta y la última que se acuesta en el hogar. Está obligada a ser fuerte, tanto física como psicológicamente.

 Son las que mantienen el hogar en pie: preparan las 3 comidas del día, lavan a mano la ropa de la familia (seguramente después de haber ido a coger el agua al pozo y cargarla con la palangana en la cabeza hasta casa), mantienen el hogar limpio, cuidan de todos los miembros de la familia, incluidas las personas mayores, se ocupan de todo lo relacionado con sus hijos/as (la media es de 3 por mujer) y trabajan en la agricultura. 

Alguna de nuestras alumnas se ha quedado media dormida durante el tiempo de la tutoría, pero es que, quién no lo haría si estás acostumbrada a no parar en todo el día y, de repente, te ves sentada durante mínimo media hora. No parece que estén acostumbradas a tanta pausa en el día, o a dedicarse ese tiempo para ellas mismas. Por eso, este curso es mucho más que ‘educación para la salud’.

 


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